sábado, abril 30, 2016

Robo a mano armada



Qué bueno que todos se fueron
me dejaron contados minutos
para robarle al tiempo
algo del tiempo que me ha robado.

Si analizamos detenidamente
comprobaremos que la vida
es un robo incesante.

La semana pasada robé
un girasol de un escritorio.

El lunes robé
un caramelo del mismo escritorio.

Ayer robé
un papel del proveedor escritorio.

Hoy me robé el generoso escritorio.