miércoles, noviembre 27, 2013

Charco azul




Sufridamente te sufro
sacudes como la fruta malograda
tras el néctar.

Te he llamado desde las montañas
donde llegan tus ojos
te he esperado en las lunas de los soles.

Mírame con las alas puestas:
¡Anídame!

Amor, no tengo promesas
pero prometo ese río donde no estuvimos
lo beberé cual vino
cual boca tuya
-a mis antojos-…
¡Húndete!

¡Despiadadamente!:
atrápame en tu red de manos sedientas
en la hombría sin fin de tu pelvis.

Quedan: la ansiedad, la humedad,  la incertidumbre.
¿Qué esperas para su muerte?
No imites a las aves
que se alejan del agua
para pernoctar.

domingo, noviembre 24, 2013

Indiscreciones del dolor




Esta mortaja que ruede…
¡Lejos ya!: lo rancio de la vía láctea.

Duele la lentitud de la marejada
-no se retira-
es un lloro de sábanas
un cronómetro de sabandijas
en los secretos secretos.

Que no se sepan:
mis pensamientos compulsivos
mis  escondidos gritos en la sonrisa
mis artes marciales con el sueño
mis inertes momentos en la penumbra
mi amor de siete días
mi boxeo con Dios y sus designios…

Evito las palabras
mas llegan como una carrera de agua
a estos versos que nada guardan.

martes, noviembre 19, 2013

Mandamientos



No pelearé más con los arbustos
(desde hace meses
creció una montaña bermeja
en mi altar 
enciende las velas del tictac
que reza arrodillado).

No insistiré en el vacío
de mis sienes.

No caeré de  la hamaca
que suele mecerme
cuando el pálpito.

No escribiré venganzas.

No barreré las cenizas.

No taparé mis oídos
al eco las flores.

No besaré hasta cuando y en tanto 
los átomos de la magia
se compongan.

No intentaré borrar
las doce letras del amor.

No seré fuerte, ni débil
seré poesía
y sus consecuencias.


martes, noviembre 12, 2013

Seis días




En lo salobre escapado de la ruta
no queda un retazo del alma.

Adiós al alucinante sudor del verano
a las moscas que amaba
en tu guerra para que no me rozaran.

¿Desde cuándo cruje el garfio
en tus sentidos?
¿Hasta cuándo poseerás mi muerte?

Solo me fueron permitidas las grietas de tu suelo.

Imagino que ya son de acero las hojas del limonero
de espejismos es su fruto
como aquellos interminables dueños de los maullidos.

No queda sol más sol que aquel
más sol domingueante que el café .

Los domingos se exiliaron de la mirada del mar.
¿Dónde y cuándo voy a rezar?



jueves, noviembre 07, 2013

Premio a la idiotez



Nos quedamos sin nada
deambulantes en un nadar
de  sangrantes clavijas
espantando el impertinente murmurar de la frente
tirando al eco la torpeza, el hierro,
la bestia de la palabra.
Nada tenemos
anda la soledad coronada
de desesperanzada aurora
autómata camina por la alfombra dorada
de un vacío lleno de pérdida, lleno de nada.

martes, noviembre 05, 2013

Te llamas nobleza




(A: Tito Vargas)

Alma diáfana
limpia melodía de niño soprano
la miel de su nota es beso
en el ardoroso hombro de las desilusiones.

Como el más natural de los reflejos
el perdón, la ternura
van por tu fe-sendero:
ruta de conmovedor ejemplo.

En tu humildad
no revelas tu secreto.
Y lo digo al oído:
se perfuma la paciencia con tu esencia
de testigo acude
la jirafa de la sangre larga.

Sé que sabes a suspiro y abrazo
es por eso, -¡con esa misma fe tuya!-
riego avergonzada esta nota en tu puerta:
Esperanzada en que el amor me  eleve a tus alturas.

domingo, noviembre 03, 2013

Jacinto




Veo a un perro triste
el infeliz va sin rabo
ni las dos patas donde ocultarlo
ya  ni el cartero le teme
es un gato maullándole
al diluvio que le arroja la vida.
Acobardado va el perro
que ladraba y reía.
Gime porque perdió
la mano en su cabeza
-la misma a la que lamía-
perdió su segunda sombra,
sus colmillos, su saliva, su cobija,
el hueso de la vida.
El perro de dos patas
ahora es un perrito
con el rumbo destinado
del que no tiene amo.