sábado, enero 21, 2012

Boca de sapos y culebras






Echada del entendimiento
al echarte de menos.
¡Convocatoria para estos versos!;
versos reptiles
versos hinchados
versos de ti.
En esta carrera hacia tu lejanía
tropiezo hoy con mi pecho donde te he cargado.
Sin palabras, tan solo un mi amor desencadenado del encierro.
Soy el  refugio de este abismo sin ti
de este peregrinar sin escrutinio
de estos años malditos
tan malditos como estos malditos versos
que me hacen para deshacerme.
Te ofrezco esto que queda:
tildes sin vocales
ráfaga sin viento
cebolla sin lágrimas.
Se me pega un llorar
y me acerco al brillo de la lágrima que imagino
a la sal que no me halla, a las cenizas que de tu fuego sueño ser.
Va solito un solo ruego de todos los gritos
más inmenso que el cielo de la luna
más inmenso que el azul del sol
sol para alumbrarte el nido de la boca
y  extraerle el No que me diste
con eco de adverbio en afirmación.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

"...Soy el refugio de este abismo sin ti
de este peregrinar sin escrutinio
de estos años malditos
tan malditos como estos malditos versos
que me hacen para deshacerme..."

Cuando la poesía alcanza ese matiz, entonces la tierra es diferente y los dioses estan sobre nuestros hombros, alumbrando...un abrazo...

María de los Ángeles Camacho Rivas dijo...

Siempre me elevas. Gracias Poeta.