miércoles, diciembre 16, 2009

Hormiguero

Se han humedecido
todas las pieles.
En añicos ha quedado
mi compostura.
Un ungüento de éxtasis
ha provocado mi espalda.
Sus dos puntos bajos
aguardan ansiosos
por el ritmo y la danza.
Los picos de mi norte
ensayan a inflarse.
El nado de mi mar
exhala para ahogarse.
En mis labios
-en todos-
hay hormigas alojándose
y todo:
por pensar en ti.

1 comentario:

María de los Ángeles Camacho Rivas dijo...

Me encanta la humedad de las pieles, la postura relajada, el ritmo y la sagrada danza,

y la energia hormiguente que recorre todos los labios.

Mil gracias, Un abrazote en la danza,

Jorgeros