domingo, agosto 22, 2010

Gula

Se han alojado estas ganas de verte
y no se alejan;
ni con tu figura en mis narices
ni con tu cuerpo pescando al mío
ni con tu boca mojada
que abusa de mi desierto.

Bajas de tu pedestal
para endiosarme
para que me derrame de ti
para que me exprimas
como la última gota del oasis.
¡Resécame!

No basta esa imponencia tuya
que te vuelve inmortal
para abandonarme a tu cetro
en esos minutos
de los siglos que me donas.

Para qué importa
esto que pasa;
el qué pasará:
¡venga la fuerza en la que me convierto
cuando veo la espalda de la paz!

Se han alojado estas ganas de verte
y no se asfixian.
Tus brasas,
han hecho tortilla
las yemas de mis dedos.

¡Vuela!
Crúzame los brazos de tus pies
como si fueras una enredadera vertebral
que en mi columna se incrusta.

Siguen alojándose estas ganas de verte:
indigéstame para que se alejen.







jueves, julio 08, 2010

Santos óleos

Quedan pocos días de tu vivir.

En
cáa-
mara
lennn-
ta
-can-sa-das-
ca-
en
tus
ho
jas.

Tus raíces de platino
ahora escaso cabello de plata.

Esa pasión del viento
al que bailabas
a-rrass-tra
un lúgubre bolero:
de paja.
¡Ja!

Que se
a: le: je
de ti
la muerte
que se desa-rrope
de tu lecho
que no te agarre
por el troco
que me permita
barrer tus polillas
apalear la luz
que te ronda.

Dicha era creerte árbol.
Dicha es que no lo eres.

jueves, julio 01, 2010

En el escondite abierto de la memoria

(En agradecimiento a un genio llamado Gaddier)

Un remolino de días
se me ha conglomerado
en la saliva.

Ardedor:; cola de cerillo
entre los dedos.

Des
ten
di
dos
me observan los aromas
en el telón de aquella luz
que nunca más he visto
en el raciocinio.

Por ti
fui mía en esas horas
en las que más te tuve
nuestro universo se mecía
en el prolongado diluvio
de la certeza.

Los aires en los que llegas
nunca te han llevado.

Vigente
descontrolada metástasis
inoportuno espasmo digestivo
imprescindible fachada
del reino que me heredaste.

domingo, junio 27, 2010

Cádava

Con el cierre de tu voz
escapan el ver y el pensar.

Sólo cabe:
el reclamo de tu sonido
la búsqueda del otra vez
la desesperada espera de mis ojos
por nuestras estrellas.

Me andan invidentes los labios
tejiendo el derrumbe de tu cetro.

Este unilateral silencio no cesa
lleva un monólogo retumbante
en mi túnel infinito.

-En el último día-
cuando el crujido de estas brasas
despejen tu oído
intoxiquen tu aire
y ahúmen tu ceguera
-inválido-
regarás la hoguera
en la que arderás.

viernes, mayo 21, 2010

Deforestación

Recogí todos los árboles
que nunca vimos
doblé sus raíces
enrollé sus ramas
empaqué sus hojas.

Acordoné sus retoyos
con alambre de piel de cebolla
arrinconé sus brisas
despedí a sus aves
en otros vuelos.


Al cielo de sus bailes
de melódico trino montuno
lo enrolé en una marcha
hacia el negro silencio
de la negrísima negrura.


Despejado quedó lo que quedaba
de este desierto.

martes, marzo 23, 2010

Después...

Después…

Zumbando;
merodeando en las cenizas
de mi punto medio.

Como la menta:
abarcador, conquistador.

Latiendo brillas
en las esquinas
de estos latidos.

Tuntún
en el mar
de mis bajos cabellos.

Fuego triangular
cuando te piensa
el pasado sueño.

Súrgeme:
atrévete a destronar
tu alocado trueno.

Resuéname:
el beso delirante de tu cetro.

Cual coquí cabalgante
recorre la forestal espesura
de nuestra lluvioso aguacero.

miércoles, marzo 03, 2010

Confidencia

En mis poros
llevo escondidos
ramajes de flores
nadan peces
en mi vientre
en mis rizos
cantan los plumajes
las estrellas
anidan en mis ojos
en mis dos olas se eleva
un hormiguero de abejas
mi aliento es flotado
por una estampida de elefantes.

Mi secreto:
sólo el amor los sabe.

miércoles, febrero 24, 2010

Encrucijada

En tardes como ésta
cuando los suspiros
pesan más que las fuerzas
me humedece el infierno
del pecado.

Peco sin ti pero por ti
pecadora en tus brazos
y sin ellos.

Me muerde la imprudencia
de tu nombre,
me asfixian las tinieblas
de tu silueta lejana.
Busco en las sombras
de tu partida
los dedos de tu boca.
Provoco el aliento
de todos mis labios
para que me escuche
tu otra cabeza.

Refúgiame en tu mirada
de ángel perdido.
Extrae de mí
tus pertenencias.
Permiso te doy para
invadir y profanar
mi territorio con tu boca,
hechizarlo con tus ojos
y reclamarlo con tu espada.

domingo, febrero 21, 2010

Danza de la lluvia

Ese, éste.
Mi mar caribeño:
el telón
que me naufraga
que me navega.

 
Con intención
se arrea
como una sábana
que será tendida
y en su baile temporero
de olas
me enseña la didáctica
de ser sacudida
me muestra la belleza
de ser estropeada
me exhibe la pureza
de mi naturaleza
el triunfo culminante
de la bonanza
el abrazo prometedor
del aforismo:
la flema,
inexistente es
sin la borrasca.

¡Que inunde!


domingo, diciembre 27, 2009

Sin el noveno mandamiento

Amanecí en el respirar
de todos los santos.
En las horas tempranas
santa fui.

Después
-muy poco después-
me distraje,
entonces:
olvidé la devoción.

Sucedió cuando me invadió tu voz.

Tienes una manía de aislarme
y extraer mi demonio enamorado.

Antes del último sol
la sombra de algo
distraía el panorama
frente a mis ojos.

A ese algo mío me acostumbré.
A ese algo tuyo me aferré
-a ese cuerno de demonio-.

lunes, diciembre 21, 2009

Contando mis días

Debajo de mis uñas guardo:

el calor de las palabras,
la leche de mi madre,
los zapatos de mi padre,
la campana de la escuela,
los domingos de misa,
las semillas del café,
el pelo despeinado,
los relojes de mi abuela,
las lecciones sin libros,
las tardes llenas de hojas,
las cáscaras de frutas,
los sacos visionarios,
el abrazo del pan,
la enciclopedia de amores,
los cristales de mi vida,
la poesía de todos mis días.

Todo lo dejo en sus manos.

miércoles, diciembre 16, 2009

Hormiguero

Se han humedecido
todas las pieles.
En añicos ha quedado
mi compostura.
Un ungüento de éxtasis
ha provocado mi espalda.
Sus dos puntos bajos
aguardan ansiosos
por el ritmo y la danza.
Los picos de mi norte
ensayan a inflarse.
El nado de mi mar
exhala para ahogarse.
En mis labios
-en todos-
hay hormigas alojándose
y todo:
por pensar en ti.

domingo, noviembre 29, 2009

Aparición

Cuando más distraída estoy:
llegas.

Te instalas como cascada furiosa
en mi rostro.

Sacudes las telas
que cubren mis emociones
para dejarlas desnudas,
a la intemperie,
como a un pajarito sin plumaje
bajo la lluvia.

Te acomodas en las caricias
que se alejaron de la puerta.
Vuelas dolorosamente
en las oscuras venas.

Pensé,
creí,
juré -sin mi mano izquierda-
que estabas muerto,
tan muerto como
un parásito alimentándose
de sí mismo.
Y ahora,
tan descarado, tan desautorizado
te apareces,
igual que un maldito inquisidor.

Lárgate
antes de que rescates
los pocos versos que me quedan.

domingo, noviembre 15, 2009

Open house


 

Estoy ansiosa de ti.


Me hago la desentendida


cuando te pienso.


Pero mi cuerpo…


¡Ay mi cuerpo!


Se pasa de la raya.






A él lo invades,


él se rinde


en el primer intento.


Él te responde


con fuegos artificiales,


pancartas, cruzacalles,


pergaminos, murales,


posdatas, epígrafes.




Te envío la ruta


para que a tiempo llegues:


toma el expreso


que llega hasta San Juan.


A la derecha,


en la primera salida


verás un mega letrero


con nombre de virgen


propiedad de los ángeles.




Ignora la luz roja


viola el estacionamiento azul


guíñale al guardia


empuja la entrada;


abrirá sin llave.



sábado, noviembre 07, 2009

Prófugo

Te he buscado en él tránsito


de mis vacías calles,


en la parte alta de las raíces


en la parte baja de los ramajes.




Escribo para encontrarte


en mis manos entintadas.


Te escribo para coleccionarte


en cajas de fuego y mármol.




Te buscan mis cerradas pupilas


cuando se abre la mañana.


Intento encerrarte


en el calor de las sábanas


donde te buscan mis abrazos.




La brisa,


esculpe tu aroma


por donde se desliza mi olfato.




Cuando anocheció,


me miraban las ventanas


descubiertas de tus ojos.




De tertulias silenciosas


me impregno para esperarte.




Dejaste a nuestra bandera


contemplándose el desamparo.




Donde te he buscado,


voy repasando cada instante,


cada espacio entre el cielo y el suelo.


Voy husmeando cuidadosamente


en cada partícula imperceptible


que se cuela en los rayos sin horas.




¡Oh Dios!,


¿mi fugitivo que desvíos ha tomado?


Quién lo hizo ahuyentar


de la sobredosis de mi amor


o de lo insoportable de mi amar.




Sin alternativa para mi peregrinaje,


ando acostada


en un sabatino descanso.


Frente a frente,


converso con el cansancio.


Sin rodeos le pregunto


por el más buscado.



Con la humedad de mis ojos,


la paz de mi almohada


aprovecha para bordar


la efigie de este tríptico encuentro:


la poetisa, el cansancio y la locura.


Y entonces,


al fin, te intercepto.

sábado, octubre 31, 2009

Inventario de tu vertedero

Inventario de tu vertedero:


los ladrillos del reposo

la fatiga del templo

la comezón de las fibras

la muchedumbre del hormigueo

la combustión espontánea

el deambular de mi rocío

el santuario de devoción

el tesoro del mapa

el modo indicativo

el delirio de la fiebre

el camino de regreso

el llanto de las carcajadas

el hielo de la hoguera

la penitencia de tus pecados.

martes, octubre 27, 2009

De la mano de Eolo



No se ama mucho más desde el piso.


Qué sería del amor sin sus nubes.


Qué sería de la tentación sin la fe.




Basta ya de arrastrar las rodillas


de comer estiércol y gusanos.


Para ya, de besar los pies que te pisan


cánsate de pagar por tus obsequios.





Sé un mártir del regocijo


un sacrílego del pesimismo


convierte la acción en cadena


y repela el eco de la queja.





Es mejor una palabra equivocada


que su eterna espera,


solicítala vistiendo a tu oído


con valentía para ella.

 


Idealízate árbol verde,


mármol pulido, carbón cristalino.



 Sé un pleonasmo:


sólo sube hacia arriba


deja de bajar para abajo.





Desánclate de la escoria.




Mereces la muerte


de tu muerta vida;


reclámala.


Así nada, así nadie


resistirá la sostenida ráfaga


de tu segundo viento.












domingo, octubre 18, 2009

La evolución del amor

Testarudo es este amor.



Insistente;


una esponja alimentándose de luz


en la puerta más recóndita


de un bosque acuático.


Luz burlona


en la despedida de la estrella diurna.


Luz esclavizante de todas las miradas.


Luz bordadora de hilos de sueños


en el nudo interior del cuello.


Luz persistente en la causa perdida


de dormir los párpados


y hacerlos despertar


para que aleteen


en la lejanía de sus cabellos.



Soy su huerto


y cuando lo olvido:


en lección de sal y agua


me convierto.




Sorpresivo es el amor.


Con un pétalo rosado


distrae la senilidad de su cielo.




La fantasía: su ambrosía


Las heridas: su mejor cara.


La paciencia: su tarjeta de presentación.


La ausencia: su carta astral.


La pasión: su olímpica disciplina.


La fe: su reloj en las nubes.


La inmortalidad: su garantizada verdad.


La muerte: su evolución hacia la eternidad.

jueves, octubre 08, 2009

Escudriñando el aire

Quisiera abrirte el aire


hurgar en su aliento


hasta encontrar allí


alguna partícula mía.



Porque ya me falta todo,


¡me sobra todo!




Me sobra el mar


me falta el agua tuya


me sobran las uñas de mis manos


con las que ya no te arrebato


me faltan las uñas de tus pies


con las que ya no me caminas.

 
Quisiera abrirte el corazón


y despegarte el tatuaje


que de mí dejé allí.



Porque ya extraño todo;


¡no olvido nada!


Extraño los cuatro pasos


no olvido las promesas de arena.


Extraño los cielos


no olvido las nubes


que se llevaron mi vuelo


en donde pisas la tierra.


martes, septiembre 22, 2009

Cuando caen las gotas

Mi cuerpo es una ola

que te lleva a naufragar en él.

Allí lates.

Como una abeja en plena faena.

Allí te quedas.

Como una quimera.

Él te da albergue.

Él te da refugio.



Yo te miro en las gradas de mis senos.

Yo te amarro en el néctar de todos mis labios.

Yo te idolatro en el templo

de todos nuestros días:

Los que fueron.

Los que son.

Los que mañana.